Mi hijo habla gritando

Dedicar un tiempo a la educación vocal de nuestros hijos garantiza un uso adecuado de la voz, asegura una voz saludable cuando sea adulto, mejora el ámbito emocional del niño y este tendría una voz de mayor calidad.

Además, estaremos previendo disfonías en la edad escolar, ya que los niños gritan demasiado durante el juego. Pero, ¿por qué gritan? Porque suelen estar inmersos en ambientes ruidosos y para que los demás compañeros puedan escucharlos suelen, y solemos los adultos también, elevar la voz para asegurar que nuestro mensaje llega de manera correcta a nuestro emisor.

Para poder prevenir futuras disfonías os propongo 4 actividades que podéis realizar en familia, así también aprovecháis para pasar un momento agradable con vuestros pequeñines. Que a veces estamos tan inmersos en la rutina que no nos da tiempo a parar, olvidarnos de todo lo demás y solo vivir el momento con ellos. ¡Bueno! que me desvío del tema…

¡VAMOS CON LAS ACTIVIDADES!

La primera actividad la llamaremos “Charlando de la voz y sus cosillas”. Consistirá en realizar una tertulia dialógica. Para ello, vosotros, ya sea papá o mamá, introduciréis desde vuestros conocimientos o habiendo buscado previamente información en internet: ¿qué es la voz?, ¿cómo la usamos incorrectamente? y ¿qué hábitos son adecuados?.
Tened cuidado en no solo hablar vosotros sino dejar también un momento para que ellos expongan su punto de vista o conocimientos que tienen sobre el tema. Así podremos partir de sus conocimientos a la hora de incorporar nuevos contenidos.

Una vez hayamos hablado con nuestros pequeñines sobre las preguntas que os comentaba antes, dejaremos apuntadas en una cartulina los aspectos que son perjudiciales para nuestra salud vocal. Así la podremos colgar en algún lugar de la casa y poder echarla un vistazo cuándo sea necesario.

Os dejo algunos de los hábitos inadecuados más destacables del uso incorrecto de la voz, pero no son los únicos. Yo os animo a que añadáis más :)
 




  • La utilización continuada de un tono de voz elevado o muy bajo (susurro).
  • Hacer varias vocalizaciones forzosas, como los sonidos imitando a animales o objetos que hacen mientras juegan (onomatopeyas).
  • Hablar muy deprisa no permitiendo que las cuerdas vocales descansen
  • Forzar la voz cuándo estas afónico (afonía)
  • Levantar la voz cuando hablan con compañeros a una distancia no cercana
  • Hablar muy deprisa sin coger aire entre medias, teniendo que coger una gran bocanada de aire
  • No hidratar correctamente la garganta o tomar alimentos muy fríos o calientes.

 
También es importante que destaquemos a nuestros peques y no tan peques que estos hábitos inadecuados los podemos convertir en saludables si hacemos lo contrario. Por ejemplo, en el último que hemos dicho quedaría como hidratación de la garganta tomando agua a lo largo del día.

La siguiente actividad que os propongo la podemos titular ¿Nos tomamos un momento para relajarnos?. En la que podéis aprovechar para contestar todos a la vez con un ¡SÍ! FUERTE  Y CLARO.

Para llevar a cabo la relajación, utilizaremos la técnica de relajación de Jacobson. Podéis utilizar esta que os propongo o cualquier otra en la que os sintáis cómodos.

Esta técnica consiste en una relajación progresiva, estableciendo un control voluntario de tensión-distensión con distintos grupos musculares. Tras realizarlo no solo notaréis una mayor soltura de las articulaciones si no que vuestros niños interiorizarán la posición correcta estando sentados, simulando como si fueran un árbol. Las raíces del árbol serían los pies, los cuales están fuertemente agarrados en el suelo, en cambio, el tronco está firme, sentado en la silla por los salientes de los isquiones, de tal forma que el árbol esté recto sin esfuerzos.

Las últimas actividades las destinaremos para trabajar la respiración costo-diafragmático-abdominal y el soplo fonatorio.

Para trabajar el primer aspecto que os he mencionado, es importante que comencemos tomando conciencia de la respiración. Para ello, cogeremos una pelota para cada uno y nos tumbaremos encima de una esterilla, o cualquier objeto que nos resulte agradable al ponernos encima, y colocaremos la pelota encima de nuestra tripa. Luego respiraremos cogiendo aire por la nariz y expulsándola por la boca, ¡pero sin que se nos caiga la pelota del abdomen!.

En ese momento seguro que se nos escapa alguna risilla porque se nos cae la pelota todo el tiempo, si es así, dejar que la situación se desarrolle no corteis ese momento tan bonito que ha surgido con vuestros hijos.

En la última actividad practicaremos el soplo fonatorio. De primeras os puede sonar rara esta palabra pero me refiero a aprender a controlar la salida de aire durante la espiración. Con el objetivo de poder evitar el exceso de presión en la laringe.

Lo primero que tenemos que hacer es coger un aparato para hacer pompas de jabón y ¡a ponernos a hacer pompas! Teniendo cuidado de que nuestros pequeños toman el aire expandiendo el diafragma y expulsan el aire con cuidado para que la pompa no se rompa.

Cuando ya sean unos cracks en la realización de pompas, para que sigan perfeccionando el soplo fonatorio aumentaremos la dificultad. Para ello, os propongo que cojais una pelota de plástico o porexpán y mediante el soplo movilizarla por el recorrido establecido. ¡No se lo pongais muy difícil!

Para acabar, me gustaría dejaros otra idea por si os quedáis con más ganas de seguir jugando. Para practicar TODO lo que hemos trabajado nos ponemos manos a la obra para… PREPARAR UNA OBRA DE TEATRO. De esta manera conseguiremos que interioricen adecuadamente la respiración costo-diafragmático-abdominal y la expulsión adecuada de los fonemas sin dañar las cuerdas vocales.

¡Espero que disfrutéis muchísimo con estas actividades!


 

Clases Online Inverxo Nerea Montalvo

Me llamo Nerea y soy psicopedagoga, maestra especialista en Pedagogía Terapeútica y de Audición y Lenguaje. Además, soy la fundadora de Centro Inverxo, un espacio donde nos preocupamos en primer lugar por el bienestar emocional de los niñ@s, consiguiendo así un adecuado desarrollo educativo.