Cómo saber si mi hijo/a tiene baja autoestima

Para que tu pequeño/a cambie los pensamientos sobre sí mismo/a, ayúdale a sentir que es capaz de hacerlo.
 
La baja autoestima surge por alguna razón. En ocasiones se dan unos condicionantes que comienzan desde las edades más tempranas, sobre todo cuando los niños comienzan a formar su autoconcepto (entre los 4 o 6 años dependiendo de su madurez) momento en el cual se comparan con los que les rodean. Por esta razón en nuestro centro de refuerzo escolar y de educación especial trabajamos con nuestros pequeños/as aquellas actitudes y habilidades que interfieren en la creación de la autoestima. De esta manera prevenimos una que esta resulte dañada.
 
Pero muchos padres piensan que no es necesario trabajarlo desde tan temprana edad porque los niños/as están siempre felices y no se ponen tristes nunca o sólo de manera pasajera. La realidad es bien distinta, y es que los niños/as no son seres perfectos, por lo que puede existir baja autoestima infantil desde el momento en el que tienen la capacidad de distinguir lo que está bien de lo que está mal. 
 
Los niños/as a estas edades no tienen unos pensamientos propios, es decir, su autoconcepto va a variar en función de lo que les digamos nosotros (papá y mamá) y su entorno más cercano (profesores y compañeros). Por eso es muy importante que tengamos cuidado con todo lo que decimos relacionado con su identidad. Por ejemplo, no es lo mismo decirle a tu hijo “eres un pesado” a “hoy estás siendo algo más pesado”. Si utilizamos la primera expresión estaremos incluyendo a su identidad unas categorías erróneas, cosa que evitamos con la otra. Es importante dar valor a todas las habilidades para que aprendan a aceptarse como son, a valorarse y a conocer los aspectos que pueden mejorar.
 
¿Qué aspectos pueden desencadenar una autoestima negativa?
 

  1. Las comparaciones son odiosas. Hay ciertas situaciones que se crean en el colegio con los compañeros que alimentan las comparaciones con sus compañeros/as. Ya sea por su físico, su personalidad, el nivel socio-económico o sus habilidades. Pero estas comparativas tienen que ser sostenidas en el tiempo para que se de una baja autoestima. Es cierto que hay niños que tienen una personalidad “más fuerte”, pero puede haber días en los que su autoestima esté por los suelos. 
  2. Puede ocurrir que los niños/as que tienen una autoestima baja intenten quedar por encima de los demás agrediéndolos física o verbalmente de manera reiterada, lo que nos lleva en muchas ocasiones a bullying. Para un niño que todavía no ha encontrado su identidad le puede acarrear innumerables daños hacia su autoestima. Ante estas situaciones los maestros/as y las familias no solo deben tratar tanto al agresor como a la víctima sino también a las personas de alrededor (los testigos). De esta manera, estaremos previniendo y concienciando para que no vuelva a suceder. Por ello, desde el inicio de la etapa de Educación Primaria es importante potenciar la inteligencia emocional y la gestión de las emociones. Así nos estaremos anticipando al problema.
  3. Responsabilidades ajustadas a su edad. Cuando un niño/a pasa de ser hijo/a único a hermano/a mayor. Algunas familias cambian sus responsabilidades y las aumentan superando las que serían adecuadas para su edad. Tanto no dar responsabilidades (sobreprotegiéndolos) como sobrecargarlos de estas no es beneficioso para él/ella. Si le sobreprotegemos se sentirá incapaz, sin confianza en sí mismo y con el pensamiento de que tú lo haces mejor. En cambio, si le cargamos con responsabilidades se frustrará al ver que no consigue realizarlas todas.

 
Todos estos aspectos en conjunto arrasan con la autoestima de tu pequeño/a. Por lo que es importante que no le pongas etiquetas, no le grites, no le insultes, no le compares, no le sobrecargues con responsabilidades (o lo totalmente contrario), que no predominen las normas rígidas e inflexibles en el hogar, que haya comunicación y no excederos con el control, darle la oportunidad de elegir en aspectos que no tienen importancia como la ropa que quiere vestir. 
 
Ahora bien, ¿cuáles son los síntomas de los que tenemos que estar pendientes porque son las señales de que nuestro hijo/a tiene baja autoestima? Hay muchas pero vamos a compartir las más significativas:
 

  • No posee apenas habilidades sociales, por lo que no suele ser el que da el paso para conocer nuevos amigos. Prefiere esperar a que alguien se le acerque o le ayude a hacer amigos/as.
  • Ante un reto o una tarea con un cierto grado de dificultad suele decir “no puedo, ¿me ayudas?”.
  • No realiza ninguna tarea solo, siempre pide ayuda a sus padres.
  • Tiene miedo a realizar cualquier tarea solo por miedo a equivocarse.
  • Controla a sus amigos o hermanos mediante la humillación.
  • Tiene un diálogo interno crítico, es decir, cuestiona negativamente sus acciones o palabras.
  • Necesidad de una aprobación externa, ya sea de sus amigos o de sus padres.
  • Ante cualquier situación solo ve la “cara negativa” siendo incapaz de “sacar el lado bueno”.
  • Alteraciones en la conducta alimentaria y/o el sueño.

 
 
Si te acabas de dar cuenta de que puede que tu pequeño/a presente una baja autoestima deberíamos ponernos “manos a la obra” para convertirla en positiva. Pero claro, pensarás “es muy fácil decirlo, ¿pero cómo lo hacemos?”. Lo primero que tenéis que hacer es ayudarle a sentirse valioso e importante. No menospreciar los temas/juegos que le gustan y fomentar la expresión de sus emociones. Por otro lado, escuchar sus necesidades para poder atenderlas. Pero lo más importante es no realizar excesivas comparaciones con otros niños/as o con su hermano/a, porque lo importante es que intentemos superar a nuestro yo presente y no a ninguna otra persona.

Clases Online Inverxo Nerea Montalvo

Me llamo Nerea y soy psicopedagoga, maestra especialista en Pedagogía Terapeútica y de Audición y Lenguaje. Además, soy la fundadora de Centro Inverxo, un espacio donde nos preocupamos en primer lugar por el bienestar emocional de los niñ@s, consiguiendo así un adecuado desarrollo educativo.