¿Por qué le cuesta a mi hijo/a concentrarse?

Esta es una pregunta muy frecuente que nos llegan de familias que están preocupadas por la actitud de su pequeño/a hacia su desarrollo. Hay varios factores que repercuten en su concentración y poco a poco vamos a ir detallando cada uno de ellos y cómo podemos aumentar el tiempo de concentración de forma gradual.
Comenzaremos con uno de los factores que es predominante a la hora de potenciar o disminuir la concentración de tu hijo/a en una tarea concreta.

La motivación

Cuanto mayor tiempo se procese un concepto, mayor será la probabilidad de que le  encuentre sentido y significado y que, por lo tanto, se dé su retención en la memoria. La motivación, la cual es una respuesta emocional, es una de las herramientas que nos permiten incrementar el tiempo de procesamiento.
Podemos encontrar dos tipos de motivaciones. Una de ellas es la intrínseca, la cual procede del interior del individuo y se da cuando la actividad a llevar a cabo está relacionada con las necesidades, los valores, los intereses y las actitudes del niño/a. Esta es la responsable de que pueda pasarse horas y horas jugando con el mismo juguete o haciendo la misma actividad, aunque estos gustos o preferencias pueden variar con el tiempo.
 
El otro tipo de motivación es la extrínseca, es decir, proceden del entorno. Estos motivadores externos se utilizan para controlar y recompensar los comportamientos. A pesar de que estos incentivos tienen poca relación con el proceso interno del aprendizaje sí que influyen en la concentración y el aprendizaje del niño/a. Por ello, podemos utilizar los juegos de mesa o los recursos que encuentres en la página web hechos por nosotros para iniciar el camino hacia el desarrollo de una motivación intrínseca, así como a avivar un sentimiento positivo y de interés hacia el aprendizaje. 
 
De esta manera, si tu hijo/a está interesado por la actividad, la motivación que experimentará le va a permitir prolongar significativamente el tiempo de concentración. Entonces lo que tenemos que hacer es escuchar e identificar los intereses de nuestro peque porque así se sentirá motivado y su implicación en el aprendizaje será mucho mayor. Las actividades con un cierto nivel de reto o dificultad también conseguirán este efecto. 
 
Aparte de realizar actividades interesantes y atractivas para él/ella es fundamental que se sientan los protagonistas de su aprendizaje. ¿Cómo podemos conseguir esto? Aquí tienes 3 consejos: 
 

  • Aportándole responsabilidad sobre los conocimientos nuevos que adquiere. Solo él/ella es responsable de su adquisición.
  • Que tenga la opción de tomar decisiones sobre su aprendizaje y no obviar sus necesidades u opiniones sobre las actividades educativas que realiza en el colegio o de forma extraescolar.
  • Proporcionar un feedback rápido. Los estudios científicos demuestran que las actividades que les aportan a los niños/as un feedback inmediato y objetivo les permiten evaluar su progreso y comprender su nivel de competencia. 

El nivel de preocupación

Esto hace referencia a cuánto le preocupa al niño/a su aprendizaje. Se suele pensar que si experimentan una ansiedad debido a su educación se dará muy poco o un nulo aprendizaje. Pero hay una ansiedad útil (el deseo de hacer bien las tareas) y una ansiedad perniciosa (sentirse amenazado). Cuando están preocupados por realizar una actividad de forma exitosa (ansiedad útil) es probable que aprendan más, ya que las emociones están influyendo en la atención y la concentración que están teniendo en ese momento. Aunque hay que tener cuidado de que el nivel de preocupación no sea muy elevado porque la ansiedad bloquea el proceso de aprendizaje y las emociones negativas toman el control. Por ello, hay que encontrar el nivel de preocupación beneficioso para aumentar el tiempo de concentración y consecuentemente su aprendizaje.
 
Aportar sentido y significado al nuevo aprendizaje

El significado hace referencia a la importancia que le otorga a los nuevos conocimientos, es decir, cómo tu niño/a relaciona los contenidos con sus aprendizajes y experiencias pasadas. Si te hace preguntas como “¿Para qué necesito saber esto?” es un indicador de que está teniendo dificultades para establecer un significado a esos aprendizajes que está adquiriendo en ese momento.
Algunos de los consejos que podemos tener en cuenta a la hora de ayudar a tu hijo/a a aportar un significado a los nuevos conocimientos son los siguientes:
 

  • Destacar los atributos fundamentales de los conocimientos a aprender. Por ejemplo, es mucho más significativo decir perro como ejemplo de mamífero que un ornitorrinco.
  • Evitar asuntos controvertidos que desvíen su atención hacia otro tema.
  • Utilizar ejemplos extraídos de su experiencia. Esto les va a permitir relacionar los contenidos asentados  en su memoria con los nuevos. De esta manera, le ayudará a aportar un significado y a acelerar el proceso de acomodación del nuevo contenido.
  • En aquellos contenidos que sean más memorísticos o que no se pueda recuperar ninguna experiencia previa, sería recomendable utilizar recursos mnemotécnicos. Estos le permitirán asociar los conocimientos de tal manera que podrán recordarlo. Por ejemplo, para que recuerde que al comienzo de una oración se escribe en mayúscula podemos decirle “Siempre tiene que haber un gigante que vigile a todas las demás letras”. O para acordarse de las capas de la atmósfera realizar una frase como: “Tengo este maldito inútil encima”, la T de troposfera, la E de estratosfera, la M de mesosfera, la I de ionosfera y la E de exosfera.

 
El último proceso mediante el cual la memoria funcional realiza un resumen de lo que está aprendiendo lo llamamos “el cierre”. Es fundamental que se dé porque es cuando el niño/a ha conseguido aportar un sentido y un significado a ese nuevo conocimiento, aumentando así la probabilidad de que se retenga en la memoria a largo plazo.

El cierre consiste en recuperar el conocimiento aprendido mediante la propuesta de una actividad. No debemos confundirlo con el repaso, ya que en este último el niño/a ejerce un rol pasivo. En cambio, en el cierre es totalmente activo, ya que realiza un resumen mental mientras va llevando a cabo la actividad propuesta. Por ejemplo, pueden realizar un dibujo representando lo que han aprendido o escribir un email explicando a un amigo/familia describiendo el aprendizaje adquirido. 

Si tenemos en cuenta todos estos aspectos no solo estamos asegurando la asimilación de los conocimientos en la memoria a largo plazo, sino que vuestro pequeño/a se sentirá motivado y con entusiasmo de seguir aprendiendo cosas nuevas. Esta es la clave para asegurar un tiempo de concentración/atención adecuado para asimilar los conocimientos nuevos.
 
 

Clases Online Inverxo Nerea Montalvo

Me llamo Nerea y soy psicopedagoga, maestra especialista en Pedagogía Terapeútica y de Audición y Lenguaje. Además, soy la fundadora de Centro Inverxo, un espacio donde nos preocupamos en primer lugar por el bienestar emocional de los niñ@s, consiguiendo así un adecuado desarrollo educativo.